Los Yankees de Nueva York no figuran dentro de las dos nóminas más caras del béisbol de Grandes Ligas por primera vez en casi un cuarto de siglo.
En el inicio de la temporada, los Dodgers de Los Ángeles aparecen en el primer lugar por cuarto año seguido. Pero su gasto se redujo a 225 millones, la nómina más baja de los Dodgers desde 2013.
Detroit está segundo con 199.75 millones. Los Yankees quedaron terceros con 195 millones.
El salario promedio de 4.51 millones para los jugadores de Grandes Ligas subió 1.6% con respecto al promedio de 4.38 del año pasado, el incremento más leve desde 2011.
Al afrontar un aumento del impuesto de lujo, algunos equipos con elevados presupuestos decidieron contener su gasto. Boston lo redujo de 190 millones a 179 millones
Los Marlins de Miami, usualmente de bajos presupuesto, pasaron de los 77 a los 120 millones. Los Indios de Cleveland, campeones de la Liga Americana, subieron de los 90 millones a los 126 millones.
Luego de ganar su primer campeonato de la Serie Mundial desde 1908, los Cachorros de Chicago incrementaron el gasto en 7 millones, para quedar en 177 millones, luego de tener una alza de 51 millones rumbo a 2016.
Entre los equipos que redujeron el gasto en medio de reconstrucciones sobresalen los Medias Blancas de Chicago (de 115 millones a 100 millones) y los Padres de San Diego (de 101 millones a 61 millones).
Milwaukee ocupa el último lugar por segunda campaña seguida, con 60.8 millones.
Con un salario de 33 millones, el pitcher de los Dodgers Clayton Kershaw es el jugador mejor pagado por tercer año seguido. Es escoltado por el pitcher de Arizona Zack Greinke (31.9 millones), el pitcher de Boston David Price (30 million), el pitcher de Detroit Justin Verlander (28 millones) y el primera base de los Tigres Miguel Cabrera (28 millones).




