A menos de un mes de la primera carrera de Fórmula Uno en México en 23 años, la renovada pista del Autódromo de los Hermanos Rodríguez fue reabierto el sábado una ceremonia a la que acudieron el piloto mexicano Sergio Pérez y el brasileño Emerson Fittipaldi.

El circuito, inaugurado en 1959, fue sede de la máxima categoría en un par de etapas anteriores: 1962-1979 y 1986-1992. Desde entonces, la pista y sus instalaciones habían permanecido sin cambios mayores hasta octubre El trazado original del autódromo sufrió modificaciones en las curvas «S», así como en la curva peraltada, que era muy pronunciada, y justo antes de entrar a la recta principal.
Las obras las realizó la compañía alemana Tilke, responsable de construir los circuitos de Malasia, Bahréin, Abu Dhabi y Rusia, entre otros. Los organizadores estiman velocidades promedio de 204 kilómetros por hora con una máxima de 328.
El circuito fue reinaugurado oficialmente por el jefe de gobierno de la capital, Miguel Ángel Mancera, y fue probado por Pérez, además del mexicano Héctor Rebaque, quien disputó 41 carreras de la F1 entre 1977 y 1983.




