Un aficionado del Southport FC, de la quinta división de Inglaterra, que decidió celebrar el ascenso de su equipo recorriendo todo el campo en calzoncillos.
El fanático saltó al campo y fue directo a la portería contraria, se detuvo al lado del guardameta Thompson y se hizo un selfie y después evitó a los agentes de seguridad que intentaron detenerlo. Posteriormente logró saltar la valla y regresó a las gradas.




