A Jordan Spieth, todo parece venirle en pares, incluso cuando sale a pescar.
Y peces grandes.
El campeón del Masters y el U.S. Open estaba en las Bahamas con sus mejores amigos para celebrar su segundo major consecutivo, cuando arrojó el sedal al agua. Spieth enganchó a un atún y peleó contra él durante casi una hora, cuando los pequeños tiburones comenzaron a rodear la embarcación intentando quedarse con el pez.
«El capitán los ahuyentaba, golpeando el barco y el agua», narró Spieth el martes en el John Deere Classic. «De repente, la línea se jala. Casi me tira al agua. Se puso mucho más pesada».
Y Spieth pronto descubriría el motivo.
La batalla continuó hasta que Spieth no pudo mover su brazo. Tomó un descanso para ir al baño y le pidió al capitán que tomara la caña. Cuando Spieth volvió a tomar su lugar, la pesca salió del agua. No era un atún.
«Lo que salió era un tiburón de aleta negra como de 12 pies y 300 libras que se había comido el atún y se quedó enganchado», dijo Spieth. «Supongo que pesqué dos en uno, porque atrapé al tiburón».
Spieth estaba junto a ocho de sus amigos de Dallas, incluyendo a su novia, por lo que no había lugar en el barco para el tiburón. El capitán lo desenganchó y lo devolvió al agua.
«Fue una experiencia muy cool», comentó.




