Las Grandes Ligas no piensan seguir asignando la sede del Juego de Estrella alternando ligas y estará usando un modelo similar al sistema de ofertas del Super Bowl, informó el comisionado Rob Manfred a ESPN.
El proceso iniciaría en el 2017 debido a que la edición del 2016 ya se le dio a San Diego.
El nuevo sistema cambiaría la práctica que se ha usado en los últimos 82 años en el cual la sede del All Star Game se alterna entre equipos de la Liga Americana y Nacional, salvo raras excepciones.
Manfred no especificó cómo funcionaría el sistema para elegir pero si se hace como en la NFL, cada estadio deberá hacer una oferta a MLB y se escogerá al que tenga más méritos en la combinación ciudad-parque, donde las amenidades, seguridad, hotelería y otros factores se tomarán en cuenta a la hora de tomar una decisión.




