La oficina de Grandes Ligas tiene la intención de llevar adelante un proceso que desembocaría en varios cambios a las reglas, en lo referente a la zona de strike, la imposición de un límite de tiempo para que el pitcher haga su lanzamiento y el establecimiento de un número máximo de visitas del manager al montículo.
Y aunque el comisionado Rob Manfred se mostró esperanzado en que el proceso actual derive en un acuerdo, reconoció que los clubes se reservarán el derecho de realizar las modificaciones de manera unilateral, al amparo de una provisión del contrato colectivo sobre cambios en las reglas.
Tony Clark, líder del sindicato, dijo el fin de semana que no preveía que los peloteros fueran a acceder a los cambios planteados para 2017. Bajo los términos del contrato colectivo, los dueños de los equipos pueden alterar las reglas sólo mediante un acuerdo con el sindicato, a menos de que éste sea notificado sobre las reformas con un año de anticipación.
Si se notifica con esa antelación, los cambios pueden implementarse de manera unilateral.
«Desafortunadamente, parece ahora que no habrá en realidad algún cambio significativo para la temporada de 2017, debido a la falta de cooperación por parte del MLBPA», dijo Manfred el martes, usando las siglas del sindicato.
Manfred dijo que, si bien prefiere un acuerdo, no rehuirá las modificaciones necesarias. Anunció que enviará una carta al sindicato en los próximos días y prevé seguir dialogando con Clark y con otros dirigentes en busca de ese acuerdo.
Clark se reunió la semana pasada con clubes en la Liga del Cactus, cinco a la vez el jueves, viernes y sábado. El lunes, viajó a Florida para visitar a los clubes de la Liga de la Toronja.
Uno de los temas en las reuniones fue la propuesta para cambiar las reglas.
Las Grandes Ligas analizan si debe restablecerse el límite inferior de la zona de strike. Desde 1996, se ha fijado debajo de la rodilla, y antes se delimitaba en la parte superior de esa articulación. Hay también la propuesta de instalar un reloj de 20 segundos, el límite que se impondría al pitcher para realizar su lanzamiento, a fin de agilizar el desarrollo del juego.
Estos relojes se han empleado en la Triple A y la Doble A durante las últimas dos temporadas.
Los peloteros se han pronunciado en contra de limitar el número de visitas al montículo.
El cambio menos polémico implicaría que un equipo pueda conceder automáticamente un boleto intencional, sin necesidad de que el pitcher lance las cuatro bolas. Además, podrían cambiarse algunas reglas, sin consultar al sindicato, para limitar el tiempo del que dispone un piloto para solicitar que cierta decisión de los umpires se revise mediante la repetición en video.




