Pedro Martínez y Ramón Dorciné al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano

Pedro Martínez, la perfección hecha lanzador, será elevado a la inmortalidad del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano.

La elección de Pedro El Grande llega dos meses después de convertirse en el segundo beisbolista dominicano ingresado a la inmortalidad del béisbol de Grandes Ligas, colocando su estatua al lado de la leyenda Juan Marichal, quien llegó a Cooperstown en 1983.

Junto a Pedro también será elevado al templo de la fama Ramón Dorciné, fallecido, otro que dejó un sello impreso con chapa de oro en los diamantes como lanzador, pero en la disciplina de softbol.

Los dos serpentineros, uno de Grandes Ligas y otro digno representante de su país en competencias internacionales, serán inducidos a la inmortalidad del Pabellón de la Fama en su 49 Ceremonial del domingo 18 de octubre próximo.


Ramón Dorciné

Sin lugar a equívoco uno de los tres mejores lanzadores de Soft ball en la historia de República Dominicana, Ramón Dorciné tendrá la recompensa de todo lo que le brindó a su patria.

El nativo del municipio de La Cacata fue un digno selección nacional por 15 años, años los que combinó con Joselito Ramos una de mejores parejas de lanzadores de Latinoamérica y parte del Continente.

Parte de sus grandes proezas fueron las cinco victorias que obtuvo en el Campeonato Centroamericano y del Caribe de Softbol de 1987, impulsando a la República Dominicana a la conquista de la medalla de oro. Fue votado como el “Jugador Más Valioso” de ese campeonato celebrado en Durango, México.

Asimismo, también el título de “Lanzador Más Valioso” de los Juegos Panamericanos de Mar del Plata, Argentina, en 1995, tras un récord de cuatro victorias sin derrotas y efectividad de 1.38 en 28 entradas lanzadas.

Varias veces fue escogido como “Atleta del Año” en las premiaciones del Comité Olímpico Dominicano (COD) y de la Asociación de Cronistas Deportivos de Santo Domingo (ACD).

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