Hace un año, Gregory Polanco se perfilaba como una figura de las mayores. En junio pasado, cuando el jardinero de los Piratas de Pittsburgh fue convocado desde las sucursales, su llegada se consideró una suerte de coronación.
Tras destacarse en el comienzo, Polanco se estancó. El mismo pelotero que bateó para .288 en su primer mes dentro de las Grandes Ligas en junio pasado está en medio de un bache en el que ha conectado apenas de 57-7. Su promedio es de apenas .234 de cara al encuentro del martes en Detroit.
Sus números han ido en descenso toda la temporada. En abril bateó .278 con 1 cuadrangular, 7 remolcadas y 7 bases robadas pero en mayo apenas promedió .226 y en lo que va de junio .200. Su único constante aporte han sido las bases robadas, totaliza 17 en el año.
Al igual que el año pasado, El Coffee presenta serios problemas ante lanzadores zurdos a quienes apenas le batea .139 en 36 turnos y se ha visto relegado a la banca cuando le toca enfrentar un abridor de la “mano equivocada.”
Y aunque Pittsburgh lo envió brevemente a la sucursal de la Triple A en Indianápolis en agosto pasado, no hay planes para volverlo a hacer, al menos por ahora.
En las últimas 2 semanas Polanco apenas batea .139 en 36 turnos sin cuadrangulares y sin bases robadas.




