La tendencia actual entre los bateadores de las Grandes Ligas podría resumirse como «todo o nada». Se aceleró en el primer mes de la presente campaña, durante el cual los bateadores dispararon más vuelacercas y los pitchers recetaron más ponches.
Los peloteros conectaron un total de 1,144 bambinazos en 874 encuentros hasta el 30 de abril, de acuerdo con el Elias Sports Bureau. Fue un promedio de 1.31 cuadrangulares por juego.
Dicho promedio va en camino de romper el de 1.26 establecido hace dos años.
Lo más significativo es que esta andanada de cuadrangulares se presentó durante una época en que hubo condiciones frías en muchas zonas del país. Ello suele ocasionar que muchos elevados pierdan fuerza y aterricen cuando mucho en la franja de advertencia.
Hubo 912 vuelacercas en 838 encuentros durante abril del año pasado, un promedio de 1.09 en una temporada que concluyó con una media de 1.15, la segunda más elevada de la historia.
Hasta cierta medida, las condiciones meteorológicas fueron mejores en el presente año. Se han pospuesto 15 juegos, menos que los 28 registrados en abril pasado.
Quizás lo alarmante para los ejecutivos de las mayores es el alza en los ponches. Los bateadores promedian 8.86 por encuentro, más que los 8.48 observados el año anterior, cuando se impuso la undécima marca consecutiva en ese rubro.
Los ponches van en camino de rebasar los 43.000, por arriba de los 41,207 registrados el año anterior. En 2005, el total fue de apenas 30,644.
Antes de 2017, los ponches nunca habían excedido los hits durante un mes completo. Se han tenido más ponches que hits en abril, junio y septiembre del año pasado, terminando con 187 ponches que hits a lo largo de la campaña completa.
Este año se registraron 949 ponches y 848 hits en marzo, y 6,799 ponches y 6,371 hits en abril, dejando a los ponches con un margen superior de 529.
Y quizás porque los bateadores ahora tratan de adentrarse en el plato, la cantidad de bateadores que recibieron pelotazos alcanzó los 368, un promedio de 0.42 por juego y rumbo a convertirse en la más alta desde 1900.




