Avery Bradley anotó un triple a menos un segundo del final y los Celtics de Boston, que cayeron en los primeros dos partidos de la final de la Conferencia Este, derrotaron sorpresivamente el domingo 111-108 a los Cavaliers de Cleveland aun cuando jugaron sin su astro Isaiah Thomas.
Con la victoria, los Celtics se adjudicaron el tercer partido de la serie y rompieron la racha de los campeones de 13 triunfos en la postemporada.
La anotación coronó una furiosa recuperación de los Celtics, que perdían por 21 puntos en el tercer periodo antes de remontar con vistas a empatar una serie que parecía ya definida.
Marcus Smart consiguió 27 unidades y Bradley 20 para los Celtics. Se consideraba que el equipo tenía pocas posibilidades después de perder por 44 puntos el segundo partido




