Dos residentes de Las Vegas entablaron una demanda solicitando más $5 millones de dólares a Manny Pacquiao, su Manager y sus promotores por fraudulentamente esconder su lesión antes de la pelea ante Floyd Mayweather.
La demanda alega que Pacquiao y su Manager Michael Koncz, su empresa de promociones Top Rank, su ejecutivo Bob Arum y su presidente Todd duBoef, admitieron luego de la pelea que sabían de la lesión pero no se lo revelaron a la Comisión Atlética de Nevada como es requerido por ley. También lo mantuvieron en secreto de los fanáticos que compraron boletas y la pelea por pay-per-view y sobre todo para los que apostaron.
Se estima que la pelea generó unos $300 millones en pay-per-view y unos $72 millones en boletería




