Para muchas personas, atrapar una pelota bateada de foul en un juego de las Grandes Ligas es el sueño de toda su vida. El lunes, Bill Dugan prácticamente se aburrió de hacerlo.
En un desempeño que cautivó a los demás espectadores en el Comerica Park, quienes no disfrutaron mucho la derrota de los Tigres por 7-4 ante Pittsburgh, Dugan atrapó cinco pelotas de foul en los primeros ocho innings.
Dugan, quien obsequió las cinco pelotas a niños que se encontraban cerca de él, estaba sentado detrás de home, en una zona ocupada normalmente por fanáticos en sillas de ruedas




