Cuando los arquitectos empezaron a concebir el diseño del estadio de los 49ers de San Francisco, se propusieron tener un reciento que reflejara la región del Silicon Valley. La alta tecnología y las normas de protección ambiental marcaron la pauta.
Fue lo que casi se alcanzó con la inauguración del Levi’s Stadium, a un costo de 1,300 millones de dólares, en el verano de 2014.
Los fanáticos pueden emplear una aplicación en su teléfono que les facilita mirar repeticiones de jugadas, ordenar comida y hasta determinar cuál es el baño que tiene la cola de espera más corta. Es una instalación de energía neta cero en los días de los partidos; y la sensación de aire abierto que permite disfrutar el área de la bahía de San Francisco.
Después de 18 meses de recibir elogios favorables tras albergar partidos de fútbol americano, conciertos, WrestleMania y hasta un juego de hockey al aire libre, el Levi’s Stadium tendrá su momento cumbre el 7 de febrero cuando 100 millones de personas alrededor del mundo estarán pendientes al recibir el Super Bowl entre Denver y Carolina.
Al recibir hasta 70,000 fanáticos durante un partido tendrán sus aparatos encendidos, los arquitectos debieron instalar una red que pudiera tener la capacidad para aguantar semejante uso. El estadio cuenta con 644 kilómetros (400 millas) de fibra óptica para la conexión de Wi-Fi y los tableros electrónicos de alta definición.
Lanson Nichols, otro vicepresidente y gerente de proyectos en HNTB, dijo que el Levi’s cuenta con una red óptica triplica la de otros estadios de la NFL. Todo es parte de un plan para que el estadio esté siempre a la vanguardia.
Otra de las prioridades fue convertir al estadio en un modelo de conservación ambiental, y eso se cumplió cuando el Levi’s se convirtió en el primer estadio de fútbol americano con la certificación LEED Gold que se otorga a edificios sostenibles. Eso se logró por tener unos 1,800 metros cuadrados (20,000 pies cuadrados) de paneles solares, además de un techo verde en el que se siembran especies de California, que el 80% de la aguda consumida es reciclada y que el uso eficiente de electricidad permite al estadio ser un usuario de energía cero neta en los días de los partidos.




