Esta noche se paralizará buena parte del planeta cuando en Las Vegas se de inicio a la bien llamada «Pelea del Siglo», contienda que antepondrá la fuerza y poder de ataque del filipino Manny Pacquiao, a la sapiencia, velocidad y precisión del campeón estadounidense Floyd Mayweather jr.
Dos estilos diferentes que con toda seguridad mantendrán la expectativa sobre el cuadrilátero del MGM Grand Hotel.
¿Podrá Pacquiao quebrar la casi impenetrable defensa del invicto Mayweather? ¿Será capaz el estadounidense de capear la andanada de golpes que con toda seguridad le lanzará el filipino?
Todo se resolverá esta noche y las interrogantes serán respondidas por los propios peleadores, los mejores -libra a libra- de un deporte venido a menos en los últimos tiempos.
En efecto, el boxeo viene en picada, a tal punto que el solo recuerdo de pretéritas batallas le sacan a más de uno un suspiro desde lo más hondo.
Allí, en el recuerdo están frescas las épicas confrontaciones entre Muhammad Ali y George Frazier, Mano e’ Piedra Durán y Ray ‘Sugar’ Leonard, Tommy Hearns y Marvin Hagler, Alexis Argüello y Aaron Pryor, por mencionar solo algunas refriegas que llenaron páginas de pundonor y coraje.
Pero es lo que hay, como coloquialmente se dice por allí, y sin quitarle méritos a los púgiles que esta noche buscan la gloria y los millones de dólares que le vienen adosados.
«Se puede vencer a Floyd Mayweather si le desbordamos y nunca le damos la oportunidad de hacer las cosas que mejor sabe hacer», dijo el entrenador de Pacquiao, el estadounidense Freddie Roach.
Pero una cosa es decirlo y otra, muy diferente, hacerlo en el ring. Y si no pregúntenle a los 47 peleadores que antes de hoy se enfrentaron al orgullo de Grand Rapids, Michigan. Todos, absolutamente todos, salieron derrotados. Así las cosas.
Dicen los que siguen la carrera de Mayweather que solo su fanfarronería supera su capacidad de triturar al contrario y evitar los golpes del rival.
De hecho sus palabras no cayeron nada bien cuando dijo que era mejor que Sugar Ray Robinson y Muhammad Ali, tras lo cual el propio Ali le respondió: «Don’t you forget, I am the greatest!» (No lo olvides, soy el más grande»).
En todo caso, esta noche un único rey welter prevalecerá.




