NUEVA YORK — Durante los últimos tres meses, el venezolano Carlos Mendoza estuvo al mando de uno de los equipos más decepcionantes del béisbol, y ciertamente uno de los más decepcionantes en la memoria reciente de los Mets. Sus jefes se esforzaron por asegurar a cualquiera que cuestionara el estatus laboral de Mendoza que las deficiencias del club no eran culpa suya.
Esta semana, sin embargo, las derrotas se volvieron demasiado ruidosas para ignorarlas. Los Mets anunciaron el viernes que despidieron a Mendoza como manager y lo reemplazaron con el vicepresidente de desarrollo de jugadores, Andy Green, de manera interina.
“Quiero expresar mi más profundo agradecimiento a Carlos Mendoza por su liderazgo y compromiso inquebrantable”, expresó el propietario de los Mets, Steve Cohen, en un comunicado. “Representó a esta organización con integridad y dedicación en todo momento, y le deseo a él y a su familia todo lo mejor. Nuestro compromiso de brindarles a nuestros fans un equipo con calibre de campeonato no ha cambiado. No hay forma de adornarlo: esta temporada ha sido una decepción y nuestros aficionados merecen algo mejor de lo que hemos entregado”.
A pesar de la popularidad de Mendoza entre la directiva y los dueños, su estatus laboral quedó bajo la lupa cuando los Mets tuvieron marca de 9-19 en sus primeros 28 juegos para caer al último lugar en la División Este de la Liga Nacional, con una racha de 12 derrotas definiendo ese tramo. A principios de mayo, el presidente de operaciones de béisbol, David Stearns, le dio a Mendoza un voto de confianza público, lo que pareció proporcionar un alivio temporal; los Mets ganaron 11 de sus siguientes 16 juegos para ofrecer cierta esperanza de que todavía podían competir por un puesto en los playoffs.
Durante el siguiente mes y medio, los Mets jugaron lo suficientemente bien como para mantener su posición, pero no lo suficiente como para volver a meterse de lleno en la pelea. Luego llegó esta semana, cuando perdieron seis juegos consecutivos, incluida una barrida en una doble cartelera a manos de los Cachorros que incluyó un juego de seis errores en el duelo nocturno. Al momento del despido de Mendoza, los Mets tenían foja de 34-47, superando sólo a dos equipos, los Rockies y los Gigantes, en la Liga Nacional.
Esto marca la primera vez que los Mets reemplazan a un manager a mitad de temporada desde Willie Randolph en mayo del 2008. Mendoza completó su mandato con un récord de 206-199 durante dos campañas y media. Su porcentaje de victorias en su carrera de .509 es el séptimo más alto entre los 25 dirigentes en la historia de la franquicia.




