LOS ÁNGELES — Shohei Ohtani ya ha hecho cosas asombrosas vistiendo el uniforme de los Dodgers. Pero durante un poco más de un año en Los Ángeles, ha estado en un largo camino de recuperación que le ha impedido hacer una de las cosas que lo hacen un verdadero “unicornio” entre los jugadores de MLB: Lanzar.
Realizó 28 lanzamientos (16 para strike) y alcanzó las 100.2 mph con su recta de cuatro costuras. Del total de sus lanzamientos, 14 estuvieron o superaron las 98 mph.
Casi 22 meses después de realizar su última presentación en las Grandes Ligas, 21 meses luego de someterse a otra importante operación en el codo derecho y 18 meses después de firmar lo que en ese entonces era un contrato récord con los Dodgers, Ohtani hizo su tan anticipado regreso a un montículo en las Mayores en la victoria 6-3 del lunes por la noche sobre los Padres.
“Estoy muy agradecido, al reflexionar sobre todo el apoyo que recibí de los doctores que me operaron, del personal de apoyo, del equipo y de todos los que me apoyaron en el camino”, dijo Ohtani a través del intérprete Will Ireton. “Más allá de los resultados, estoy agradecido por haber podido mostrar y apreciar el momento que viví hoy”.
Ohtani permitió una carrera en 1.0 entrada de labor en su primera apertura como miembro de los Dodgers, luego se fue de 4-2 con dos carreras impulsadas con el madero. Antes del juego, los 29 jonrones de Don Drysdale eran la mayor cantidad en la historia de la franquicia por un jugador con al menos una apertura desde el montículo. Ohtani, quien ha conectado 79 jonrones en su carrera con L.A., ahora encabeza esa lista.




