Joel Embiid ya había asfixiado a Toronto cuando selló el triunfo en el tercer juego de la semifinal de la Conferencia Este con una espectacular clavada. Corrió por la cancha con los brazos extendidos como las alas de un avión mientras los Sixers siguen volando alto en la postemporada.
Embiid se negó a que un tropezón lo detuviera y anotó 33 puntos para guiar entre vítores a los 76ers a un triunfo el jueves por 116-95 sobre los Raptors de Toronto. Filadelfia tomó ventaja de 2-1 en la serie.
Embiid también descolgó 10 rebotes y se convirtió en el motor de la ofensiva que los 76ers necesitaban después de un par de juegos pasivos y en busca de su primer título de la NBA desde 1983.
Se adueñó del juego en el tercer cuarto y ayudó a los 76ers a liquidar a unos Raptors que fueron claramente superados en el perímetro con excepción de Kawhi Leonard, quien se convirtió en un espectáculo de un solo hombre.




