Estados Unidos no falló el jueves en Barcelona y venció 96-68 a Lituania para pasar a la final de la Copa del Mundo de básquetbol, donde el domingo enfrentará al rival que salga del otro cruce de semifinales que disputan el viernes Serbia y Francia.
Una vez que el equipo francés eliminó a la anfitriona España el miércoles, a los estadounidenses se les presenta una oportunidad dorada de conquistar mundiales consecutivos por primera vez en su gloriosa historia.
«Nos gusta enfrentar a los mejores, pero no puedes fiarte de nadie», afirmó el escolta Klay Thompson con relación a la final.
Kyrie Irving, con 18 puntos, y James Harden y Thompson, con 16 cada uno, lideraron nuevamente el triunfo de Estados Unidos, invicto en sus ocho partidos disputados en el torneo y gran favorito, aún más sin el concurso del temible equipo español.




